Quién soy

De pequeña me encantaba comer. No había terminado la comida y ya estaba preguntando “¿qué hay para cenar?” Lo que no me imaginé nunca es que también me encantaría cocinar, y que me llegaría a interesar tanto por el tipo de alimento que estoy comiendo.
Estudié Farmacia sin tenerlo muy claro, y lo cierto es que aprendí un montón de cosas que me interesaban y otras no me parecían tan útiles… ya sabéis cómo es el sistema educativo. Tenía claro que me interesaba la salud y que quería dedicarme a ello, aunque lejos del mundo de las grandes farmacéuticas.

Después de una andadura en Brighton (Inglaterra) como farmacéutica, decidí venir a Madrid y hacer un Máster de Fitoterapia. Me encanta el campo, las plantas, la botánica y por supuesto, las plantas medicinales. Si se comen y además tienen utilidad terapéutica, ya ni te cuento, aunque en realidad comer plantas ya es sinónimo de salud.

Trabajé como Formadora sobre salud natural y plantas medicinales en Aboca, disfrutaba del trabajo y aprendí mucho. Mientras, estudié Naturopatía y me fui adentrando un poco más en el mundo de la salud natural.

Me encantaría que las políticas de salud pública fuesen tan buenas que no fuera necesario llegar al tratamiento.

Mi interés por la cocina fue aumentando en los últimos diez años, y creo que, de la mano, mi pasión por la nutrición. Pensaba que si comemos varias veces al día, obviamente quienes tenemos la suerte de poder hacerlo, es seguro que el tipo de alimentos que nos llevamos a la boca influye de una manera importante en nuestra salud. Así que me di cuenta de que lo que me apetecía era mejorar la salud de las personas que tengan ganas de responsabilizarse de sus propios procesos, tanto en consulta como en formación.

Empecé a soñar en alto y estudié el grado de Nutrición Humana y Dietética. Con la gran decepción de los contenidos de la universidad, vi claro que tendría que seguir formándome. Y ahí ando en estos momentos, actualizándome y aprendiendo sin parar de la mayor universidad que es la vida, de profesionales a quienes admiro, de toditas las personas que me rodean y que me alimentan, de mí misma y de la experiencia.

Me encantaría que las políticas de salud pública fuesen tan buenas que no fuera necesario llegar al tratamiento. También creo que la dietética y la nutrición deberían ser un servicio de la sanidad pública. Mientras eso no ocurra, unas cuantas personas disfrutamos de nuestra profesión, haciéndolo lo mejor posible y aportando nuestro granito de arena. Como una Manzana es el mío.

– Ele 🙂